En este lugar existe la modalidad de intervención de protección residencial orientando su quehacer bajo los principios éticos–políticos que establece la Convención de los Derechos de los Niños. El centro en sus inicios solo contaba con invernaderos para la crianza de caracoles, sin condiciones óptimas para esta actividad y con tropiezos como robos de herramientas, siniestros y mortalidad de caracoles, fuente principal de la actividad, por lo que los resultados no eran los adecuados. Al pasar el tiempo, con el apoyo de Codelco Andina y el trabajo en conjunto con el ex Hogar Divina Providencia del Obispado de San Felipe han podido transformar y convertir este proyecto en un centro pionero en la zona en la reproducción y crianza de caracoles y en la fabricación de productos como cremas y jabones de baba de caracol. Según lo que nos cuenta la profesora del centro Marisol Fernández, durante la visita al centro Helicícola ubicado en Villa La Gloria, comuna de Los Andes, poseen aproximadamente 3.000 caracoles, los cuales a través de un proceso manejado por ellas, ya les ha permitido la elaboración de cremas, jabones y abono para fertilizar plantas, los que se encuentran a la venta en este mismo centro y esperan a futuro lograr la exportación.
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Actualmente están implementando el laboratorio y esperan seguir ampliando el resto de las dependencias. Los resultados de este proyecto están cumpliendo las expectativas, se pueden medir con la satisfacción de contar con un producto terminado que posee una presentación con características profesionales, con etiqueta, envase, con su respectivo nombre “Cobrecol” y que cuenta con un alto porcentaje de baba de caracol con propiedades naturales para la salud y cuidados de la piel. También es necesario resaltar las dependencias construidas para desarrollar esta labor, un edificio con lo necesario para efectuar todo el proceso helicícola, financiado por el Fondo de Inversión Social 2007del programa Codelco Buen Vecino. El trabajo realizado en el centro abarca el ciclo desde la crianza de los caracoles con todo su proceso de reproducción, separación de crías, desinfección, alimentación y producción de alimentos vegetales para los caracoles. Posterior recolección de baba y fabricación de cremas y jabones. El trabajo realizado es bien meticuloso con equipamiento y condiciones ambientales controladas, para evitar la mortalidad de los caracoles el cual es de un 40% debido a las altas temperaturas en verano, un factor que están próximos a resolver para lograr bajar dicha tasa. |
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