Así, tras estos análisis publicados por 'The American Physiological Society' en un artículo recogidos por otr/press, se determinó que en las sesiones aeróbicas, los niveles de grelina bajaron y se incrementaron los de peptido YY, indicando la supresión de apetito. Sin embargo, con el ejercicio anaeróbico la hormona grelina disminuyó sus niveles, lo que indica la supresión del apetito, pero los niveles de peptido YY no variaron significativamente.
EL EJERCICIO AERÓBICO SUPRIME EL APETITO
Teniendo en cuenta las puntuaciones de las encuestas realizadas, ambos tipos de ejercicio suprimen el hambre, aunque el ejercicio aeróbico produce una mayor supresión del apetito. David J. Stensel, autor del estudio, señaló que se ha descubierto que "el hambre se suprime durante e inmediatamente después de la carrera o de un ejercicio vigoroso, unos datos compatibles con estudios anteriores que indican que el ejercicio aeróbico suprimen el apetito". En concreto, para los expertos, ésto lleva a pensar que los ejercicios aeróbicos fomentan la liberación de la proteína, y que ésta se encuentra involucrada en el metabolismo humano y en los mecanismos que regulan el apetito.
Si bien el estudio mostró que el ejercicio suprime las hormonas del apetito, lo expertos no dudan en que hay que seguir estudiando este caso, y señala que el siguiente paso es establecer si el ejercicio, además de regular el apetito, también influye en la represión de las ganas de comer. |